José María Balcázar ha tomado este martes juramento a su Gabinete de transición, una semana después de convertirse en el octavo presidente de Perú en una década. El mandatario ha elegido en su mayoría a tecnócratas que provienen de la gestión anterior de José Jerí. O bien eran ministros o viceministros.
Días atrás, Balcázar había anunciado con bombos y platillos la elección de su primer ministro, el economista Hernando de Soto, un veterano defensor del neoliberalismo, excandidato presidencial en las elecciones pasadas y una figura alineada hacia la derecha. Designar a De Soto como el presidente del Consejo de Ministros parecía ser la decisión más sensata para acallar a aquellos sectores que pintan al nuevo presidente interino como un “comunista”. “Los conceptos de izquierda quedaron en el siglo XVIII”, dijo el propio Balcázar, quien pertenece a las filas de la agrupación marxista Perú Libre, aunque él asegura ser solo un invitado. Pero así como Balcázar fue elegido inesperadamente por el Congreso para suceder a José Jerí, Denisse Miralles —titular de Economía en el gobierno saliente— le arrebató el cargo a De Soto abruptamente.
De Soto, exasesor de Muamar el Gadafi y Benjamin Netanyahu, declaraba como primer ministro e incluso ya contaba con una agenda. Contó que este miércoles viajaría a Arequipa para inspeccionar las inundaciones y llevar ayuda a los damnificados junto al presidente. Además, tenía previsto visitar a líderes indígenas de Estados Unidos y Canadá. Pero todo dio un giro inesperado. Al mediodía, trascendió que Hernando de Soto había declinado en su decisión de asumir el cargo. Suponía un duro revés para Balcázar, en su intento por calmar las aguas en los cinco meses que durará su mandato.
La prensa informó que De Soto había forzado la cuerda para imponer a sus ministros. Lo cierto es que en las primeras horas de la tarde, el economista confirmó que “todo seguía viento en popa”, que el cargo “era un compromiso” y que la ceremonia de juramentación estaba pactada para las seis de la tarde. Pero las horas transcurrían y no había señales de Hernando de Soto en Palacio. Las pugnas se hicieron notorias. El presidente encargado estaba a merced de las presiones de los partidos que le dieron su apoyo en el pleno extraordinario, las presiones de su propia agrupación política, liderada por el prófugo Vladimir Cerrón y ahora con las de De Soto.
Todo indica que no estuvo dispuesto a ceder con este último a pesar de que ya lo había anunciado, con foto incluida. Y Hernando de Soto se quedó con el fajín listo. Poco antes del acto protocolar surgió la información de que quien fue ministra de Economía y Finanzas de José Jerí, Denisse Miralles, finalmente sería la flamante presidenta del Consejo de Ministros. Miralles, de 49 años, posee una amplia experiencia en el sector público, pero es cuestionada por su labor en la Agencia de Promoción de la Inversión Privada. El medio periodístico El Foco reveló que estuvo detrás de la entrega de fondos millonarios a empresas que no contaban con las condiciones mínimas.
![]()







